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viernes, 20 de agosto de 2010

ARQUETIPO 3: EL AMANTE IDEAL




Para igual que lo Arquetipos anteriores Robert Greene nos muestra en el Amante ideal dos tipos, El Romántico Ideal, y La Belleza Ideal, los estudiaremos a continuación.
Pero antes les quiero comentar para que escribimos sobre los Arquetipos,
Nuestra intención es que ustedes como lectores descubran cual es el Arquetipo que manejan para hacerte atractivo en la seducción. Lo tienes que buscar en el fondo de tu persona, debes ver que características demuestras a la sociedad que te hacen atractivo a los ojos de las mujeres, puedes preguntar a personas, amigos, conocidos, que ven ellos que hace que generes atracción en una chica?, fíjate que características te nombran, busca cuales son homogéneas a algún Arquetipo y explótalas al máximo.

El Romántico Ideal: Una noche en 1760, en la opera de la ciudad de Colonia, una bella joven miraba al publico sentada en su palco. Junto a ella se hallaba su esposo, el burgomaestre de la ciudad, hombre maduro y afable pero aburrido. Con sus catalejos, la joven vio a un apuesto caballero vestido con un traje deslumbrante. Su mirada fue evidentemente advertida, porque terminada la opera el hombre se presento: se llamaba Giovanni Giacomo Casanova. El desconocido beso la mano de la mujer, luego hablaron. Ella le dijo que iría a un baile la noche siguiente, ¿le gustaría a él asistir? “Únicamente si puedo osar esperar, madame”, contesto Casanova, “que usted baile solo conmigo”.
La noche siguiente después del baile la mujer no podía pensar en otra persona que no fuera Casanova. El parecía haberse adelantado a sus pensamientos: había sido tan agradable pero también tan atrevido!. Días más tarde Casanova ceno en la casa de la dama y cuando el esposo se fue a acostar, ella le mostró la residencia. Desde su tocador, la mujer señalo un ala de la casa, una capilla, justo en frente de la ventana. Y en efecto, como si le hubiera leído la mente, Casanova asistió a misa le confío haber visto allí una puerta que sin duda conducía a su recamara. Ella rió, y se fingió sorprendida. Con el mas inocente de los tonos, el añadió que buscaría la manera de esconderse en la capilla al día siguiente, y casi sin pensarlo ella murmuro que lo visitaría ahí una vez que todos se hubieran ido a acostar. Casanova se oculto entonces en el diminuto confesionario de la capilla, esperando día y noche. Había ratas, y el no tenia donde tenderse, pero cuando la esposa del burgomaestre llego por fin, a altas horas de la noche, el no se quejo, sino que la siguió a su habitación sin hacer ruido. Sus citas continuaron varios días. De día ella ansiaba que llegara la noche: al fin tenia algo que vivir, Casanova le ofrecía una aventura. Ella le dejaba comida, libros y velas para hacer mas llevaderas sus largas y tediosas instancias en la capilla, no parecía correcto usar un templo para ese propósito, pero esto no hacia sino volver mas emocionante el asunto. Días después sin embargo ella tuvo que hacer un viaje con su esposo. Cuando regreso Casanova había desaparecido tan rápidamente como llego.
Años más tarde, en Londres una joven llamada Miss Pauline vio un anuncio en un periódico local. Un caballero buscaba una inquilina para rentar una parte de su casa, ella contesto el anuncio, y este caballero resulto ser Casanova. La habitación que ofrecía era muy bonita, y la renta baja, solo pidió a cambio ocasional compañía. Miss Pauline se mudo con él. Jugaban ajedrez, paseaban a caballo, hablaban de literatura. El era tan fino cortes y generoso! Un verdadero Caballero. Un día Casanova parecía distante, molesto, agitado: confeso estar enamorado de ella. Pero Miss Pauline regresaría pronto a Portugal a reunirse con su amante, y eso no era precisamente lo que Casanova quería oír. Furioso Casanova le dijo que iba a montar para serenarse.
Esa misma noche recibió la noticia: Casanova había caído de su caballo. Sintiéndose responsable del accidente, ella corrió a verlo, lo hallo en la cama y se arrojo a sus brazos, incapaz de controlarse. Esa noche se hicieron amantes y lo siguieron siendo por el resto de la estancia de Miss Pauline en Londres.
Casanova es quizás el seductor más exitoso de la historia: pocas mujeres se le resistían. Su método era simple: al conocer una mujer, la estudiaba, acompañaba sus estados de animo, indagaba que le faltaba en la vida y se lo daba. Se volvía el amante ideal. La esposa del burgomaestre necesitaba aventura y romance, quería a alguien que sacrificara tiempo y comodidad para poseerla. A Miss Pauline le faltaba amistad, ideales elevados y conversación seria, quería un hombre de buena cuna y generoso que la tratara como una dama. Una mujer jamás te dirá lo que quiere, o lo que necesita, no porque no lo sepa, sino porque quiere saber si tu eres lo demasiado inteligente para averiguarlo. El amante ideal es raro en el mundo moderno, porque este papel implica esfuerzo. Te obliga a concentrarte intensamente en la otra persona, a sondear que le falta, lo cual es la causa de su desilusión. La gente suele revelar esto en formas sutiles: mediante gestos, tono de voz, una mirada a los ojos. Aparentando ser lo que le hace falta, encajaras en su ideal.
“El cultivo de los placeres de los sentidos fue siempre mi principal propósito en la vida. Sabiendo que estaba personalmente calculado para complacer al bello sexo, me empeñe siempre en agradarle.” Casanova.

La Belleza Ideal: En 1730 cuando Jeanne Poisson tenia apenas nueve años de edad, una adivina predijo que un día ella seria la amante de Luis XV. Esta predicción era absolutamente ridícula porque Jeanne pertenecía a la clase media, y por tradición centenaria la amante del Rey se elegía de entre la nobleza. Por fortuna para ella, un rico que había sido amante de su madre se encariño con ella y pago su educación. El dramaturgo Crebillon le enseño a dominar el arte de la conversación. Por si todo esto fuera poco, Jeanne era hermosa, y poseía una gracia y un encanto que muy pronto la distinguieron. En 1714 se caso con un miembro de la baja nobleza. Paso a ser conocida entonces por Madame d`Etiloes, y pudo satisfacer una gran ambición: tener un salón literario. Todos los grandes filósofos y escritores de la época frecuentaron su salón, muchos de ellos por estar enamorados de la anfitriona. Uno de los asiduos era Voltaire amigo suyo de toda la vida. Mientras triunfaba Jeanne no se olvido de la predicción que le había echo la adivina (que ella algún día iba a ser la amante del Rey). Su marido tenia una finca que colindaba con el coto de caza favorito del monarca, ella lo esperaba por la cerca o buscaba la forma de cruzarse en su camino, portando siempre casualmente un elegante y atractivo vestido. Pronto el Rey le enviaba como regalo algunos trofeos de caza. Cuando la amante del Rey falleció en el año 1744 las beldades de la corte se disputaron su sitio, pero el dio en pasar cada vez mas tiempo con Madame d`Etiloes deslumbrado por su belleza y encanto. Para sorpresa de la corte ese mismo año el Rey hizo de esa mujer de clase media su amante oficial, ennobleciéndola con el titulo de Marquesa de Pompadour.
La necesidad de novedad del Rey era bien conocida: una amante lo cautivaba con su belleza, pero él se aburría pronto y buscaba otra. Pasado el susto de la elección de Jeanne, los cortesanos se convencieron de que aquello no podía durar, de que el monarca solo la había escogido por la novedad de tener una amante de clase media. Jamás imaginaron que la primera seducción del Rey por Jeanne no era la última que ella tenía en mente.
Así, pues lo años pasaron sin que Luis se cansara de su amante. De hecho la hizo duquesa, y su poder y ascendiente se extendieron de la cultura a la política. A lo largo de veinte años, Madame de Pompadour impero tanto en la corte como en el corazón del rey, hasta la prematura muerte de este, en 1764, a los cuarenta y tres años de edad.
La mayoría de la gente supone ser más grande de lo que parece ante el mundo. Tiene muchos ideales sin cumplir: podría ser artista, pensadora, líder, una figura espiritual, pero el mundo la ha oprimido, le ha negado la oportunidad de dejar florecer sus habilidades. Esta es la clave para seducirla, y conservarla así al paso del tiempo. El amante ideal sabe invocar este tipo de magia. Si solo apelas al lado físico de las personas, como lo hacen muchos seductores aficionados, te reprocharan que explotes sus bajos instintos. Pero apela a lo mejor de ellas, a un plano más alto de belleza, y apenas si notaran que las has seducido. Hazla sentir elevadas, nobles, espirituales y tu poder sobre ellas será ilimitado.

Claves de Personalidad:
Cada uno de nosotros lleva dentro un ideal, de lo que querríamos ser o de cómo nos gustaría que otra persona fuera con nosotros. Este ideal data de nuestra mas tierna infancia: de lo que alguna vez creímos que nos faltaba en la vida, de lo que los demás no nos daban, de lo que nosotros no podíamos darnos. Quizás nos vimos colmados de comodidades, y ahora ansiamos peligro y rebelión. Esta es la reacción de los amantes ideales. Sensibles a lo que nos falta, a la fantasía que nos reanimara, ellos reflejan nuestros mas profundos deseos y anhelos. Casanova y Madame de Pompadour no solo tentaron a sus objetivos a tener una aventura sexual: hicieron que se enamoraran de ellos. La clave para seguir la senda del amante ideal es la capacidad de observación. Ignora las palabras y conducta consciente de tus blancos, concéntrate en su tono de voz, un sonrojo aquí, una mirada allá: las señales que delatan lo que sus palabras no dirán.
Los amantes ideales te hacen sentir mas estimable, hacen que lo sensual y sexual parezca espiritual y estético. Como todo seductor juegan con el poder pero ocultan sus manipulaciones tras la fachada de un ideal. Pocas personas perciben sus intenciones, y su seducción es más duradera.
La clave de este Arquetipo es un sentido de devoción absoluta. Un hombre que no permite que los asuntos de guerra, gloria o dinero se inmiscuyan en la fantasía del cortejo, tiene un poder ilimitado.

Peligros: los principales peligros del papel de amante ideal son las consecuencias que se desprenden de permitir que la realidad se cuele en él. Tú creas una fantasía que implica la idealización de tu carácter. Eres la persona ideal que esa chica/o ha esperado durante tanto tiempo, llenas su vacío interno con tus actos de bondad, y tus palabras hacen que le vuelva el alma al cuerpo. Y esta es una tarea incierta, porque eres humano, e imperfecto. Si tus faltas son graves, o inquietantes, reventaran la burbuja que has formado, y tu blanco te injuriara. Para los Amantes Ideales cuando la realidad se entromete, y esa persona que tanto nos idealizo empieza a dudar sobre nosotros, lo mejor es tomar distancia, hacer un viaje alejarse un tiempo y volver cuando los amantes se idealicen de nuevo.

Éxitos! Sargeo
Fuente: Robert Greene “El Arte de la Seducción”

miércoles, 11 de agosto de 2010

ARQUETIPO 2: EL REBELDE




Hoy vamos a tratar el Arquetipo numero 2 es el Libertino o Rebelde.
Este Rebelde es una persona que no tienen límites cuando desea una mujer, no duda en mostrar sus intereses, pero estos no hacen que ella se ponga a la defensiva, sino que los muestra de una manera tan pasional, que lo que hacen es que la chica aumente en forma creciente su interés en él. Es como una fuerza de la naturaleza, una persona incontrolable, que rompe con las normas y la moral de la sociedad. Pero tan pronto este rebelde obtiene su conquista, completa su deseo, baja su interés en la chica y se aleja totalmente de ella. Estudiémoslo a continuación.
Robert Greene nos habla en su libro del Libertino Apasionado, y el Libertino Demoniaco.

El Libertino Apasionado: En la Corte de Luis XIV en 1710 apareció un joven de quince años en extremos apuesto y encantador tuvo un efecto particularmente intenso en las damas. Se apellidaba Fronsac y seria el futuro Duque de Richelieu. Era insolente e ingenioso, las damas de la corte jugueteaban con él, pero en correspondencia el duque besaba sus labios, mientras sus manos se aventuraban lejos para un muchacho inexperto. Cuando esas manos se extraviaron faldas arriba de una duquesa no tan indulgente, el rey enfureció, y envío al joven a la Bastilla para darle una lección. Sin embargo, las damas, para quienes había sido tan divertido, no soportaron su ausencia. En comparación con los estirados de la corte, tenia una osadía increíble, ojos penetrantes y manos mas rápidas de lo conveniente. Nada podía detenerlo, su novedad fue irresistible. Las damas de la corte imploraron, y su estancia en la Bastilla se interrumpió.
Años después, la joven Mademoiselle de Valois paseaba en un parque en Paris con su dama de compañía, una anciana que jamás de apartaba de ella. Su padre el Duque de Orleans había resuelto cuidar a la menor de sus hijas de los seductores de la corte. Sin embargo en aquel parque Mademoiselle de Valois vio que un joven la miraba, y prendía fuego a su corazón. El paso de largo, pero en su mirada fue claro e intenso. La dama de compañía le dijo quien era: el infame duque de Richelieu, blasfemo, enamoradizo y seductor. Alguien a quien evitar a toda costa.
Días más tarde, la dama condujo a Mademoiselle de Valois a otro parque, y he aquí que Richelieu volvió a cruzarse en su camino. Esta vez iba disfrazado de mendigo, pero su modo de mirar era inconfundible. Mademoiselle de Valois le devolvió la mirada: al menos algo interesante en su vida monótona. Dada la severidad de su padre ningún hombre se animaba a acercársele, y ahora este gran seductor la perseguía para ella fue una gran emoción!
Mademoiselle de Valois tenia una doncella llamada Angelice que las desvestía antes de acostarse y que dormía en un cuarto contiguo. Una noche mientras su dama de compañía tejía, Mademoiselle de Valois distrajo su lectura y vio a Angelice llevando su ropa de cama a la habitación, pero contra su costumbre, Angelice se volvió y le sonrío: Era Richelieu! Magistralmente disfrazado de la camarera! Mademoiselle de Valois estuvo a punto de gritar del susto pero no lo hizo, decidió ir a su habitación y disuadir al joven Duque de su maniobra, ridículamente peligrosa. Así que fue y le dio las buenas noches a su dama de compañía y volvió a su habitación donde estaba el duque de Richelieu, trato de hablarle y convencerlo pero él solo la miro y como una fuerza de la naturaleza que mostraban sus ojos, la tomo en sus brazos, sus impetuosas palabras y sus caricias fueron como fuego en su piel, Mademoiselle de Valois no se pudo resistir y así mientras su dama de compañía tejía a lo lejos, el duque la inicio en los rituales del libertinaje.
Todos en Paris sabían de las proezas de Richelieu, pues el se encargaba de divulgarlas los mas ruidosamente posible. Cada semana una nueva anécdota circulaba en la corte. Un hombre había encerrado a su esposa en una habitación en el piso de arriba, preocupado de que el duque anduviera tras ella, para reunirse con la dama el duque se había arrastrado a oscuras por una frágil tabla suspendida entre dos ventanas de pisos superiores. Dos mujeres que vivían en una misma casa, una viuda, la otra casada y muy religiosa, habían descubierto, para su mutuo horror, que el duque las enamoraba al mismo tiempo, dejando a una durante la noche para estar con la otra. Cuando se lo reclamaron, Richelieu siempre al acecho de algo nuevo y dueño de una labia endemoniada, no se disculpo ni retracto, sino que procedió a convencerlas de un Menage a Trois, aprovechándose de la vanidad herida de cada una de ellas, que no soportaba la idea de que prefiriera a la otra.

En la Seducción suele presentarse un dilema: para seducir, es necesario planear y calcular, pero si la victima sospecha de motivos ocultos en la otra parte, se pondrá a la defensiva. No obstante si el seductor parece imponerse, inspirara miedo en lugar de deseo. El libertino apasionado resuelve este dilema de forma muy astuta. Por supuesto que debe calcular y planear, debe hallar la manera de eludir al marido celoso, o al obstáculo de que se trate. Esta es una labor agotadora. Pero por naturaleza el libertino apasionado también tiene la ventaja de una libido incontrolable. Cuando persigue a una mujer realmente arde en deseos por ella, la victima lo siente y hierve a su vez, aun a pesar de si misma. ¿Cómo podría imaginar que él es un seductor desalmado que la abandonara, siendo que ha afrontado tan fervientemente todos los peligros y obstáculos para conseguirla? Y aun si ella esta al tanto de su pasado deshonroso, de su amoralidad incorregible, eso no importa, porque también concede su debilidad. Él no puede controlarse, mas aun, porque también es esclavo de todas las mujeres. Por consiguiente no inspira temor. El libertino apasionado nos da una lección simple, el deseo intenso ejerce un poder perturbador en una mujer, como el de la presencia física de la sirena en un hombre. Una mujer suele estar a la defensiva, y puede percibir falta de sinceridad o calculo. Pero si se siente consumida por tus atenciones, y esta segura de que harás cualquier cosa por ella, no vera en ti nada mas, o encontrara la manera de perdonar tus indiscreciones. Esta es la excusa perfecta para un seductor.
La clave es no exhibir el menor titubeo, dejar toda la inhibición, soltarse, demostrar que no te es posible controlarte y que, en esencia, eres débil. No te preocupes de inspirar desconfianza, en tanto seas esclavo de sus encantos, ella no pensara en lo que viene después.

El Libertino Demoniaco: A Principios de la década de 1880, algunos miembros de la alta sociedad romana comenzaron a hablar de un joven periodista de reciente aparición un tal Gabriel D’annunzio. Esto era realmente extraño porque la realeza italiana despreciaba a todo aquel que no pertenecía a su círculo y un reportero de sociales era casi tan vulgar como indigno. Gabriel no tenía tanto dinero pues era de una estricta clase media, además para ellos era severamente feo: bajo, fornido, de tez oscura y picada y ojos saltones. Los hombres lo consideraban tan feo que lo dejaban circular entre sus esposas e hijas teniendo la certeza de que sus mujeres estaban a salvo. Pero no, no eran los hombres quienes hablaban de Gabriel sino sus esposas.
Presentadas a Gabriel por sus maridos, aquellas duquesas y marquesas terminaron invitando a ese hombre de apariencia extraña, y cuando estaba a solas con ellas, su actitud cambiaba repentinamente. En cuestión de minutos, las damas estaban como embelesadas, Gabriel tenia la voz mas maravillosa que ellas habían oído era baja y grave, con articulación silabeada, ritmo fluido y entonación casi musical. Y sus palabras eran interesantes: frases aliteradas, locuciones preciosas, imágenes poéticas, y un modo de elogiar capaz de derretir el corazón de una mujer. Tenía el dominio del arte de Adular, parecía comprender cual era el vacío de cada mujer, a una la llamaba Diosa de la naturaleza, a otra incomparable artista en ciernes; a otra figura romántica salida de las páginas de una novela. El corazón de una mujer latía con fuerza mientras el periodista describía el efecto que ella ejercía en él. Todo era surgente y aludía el sexo o al romance.
La seducción es un proceso sicológico que trasciende el genero, salvo en el par de áreas clave en que cada genero tiene su propia debilidad. El hombre es tradicionalmente vulnerable a lo visual. La sirena capaz de inventarse la apariencia física indicada seducirá en grandes cantidades. La debilidad de las mujeres son el lenguaje y las palabras, como escribió la actriz francesa Simone una de las victimas de Gabriel “¿Cómo podrían explicarse las conquistas (del poeta) sino por su extraordinario poder verbal y el timbre musical de su voz, puesta al servicio de una excepcional elocuencia? Porque mi sexo es susceptible a las palabras, lo embrujan, quiere ser dominado por ellas.” El libertino es tan promiscuo con las palabras como con las mujeres. Elige términos por su aptitud para sugerir, insinuar, hipnotizar, elevar, contagiar. Las palabras del libertino son comparables con el aderezo corporal de la sirena: son un poderoso entretenimiento sensual, un narcótico. El libertino usa demoníacamente el lenguaje porque no lo concibe para comunicar o transmitir información, sino para persuadir halagar y causar confusión emocional, tal como la serpiente en el jardín del Edén se sirvió de palabras para hacer caer a Eva en la tentación.

Claves de Personalidad: En un principio nos puede parecer extraño que una persona que va en contra de las costumbres, deshonesto, infiel, y sin interés en el matrimonio atraiga a una mujer. Pero a lo largo de la historia, y en todas las culturas, este tipo ha tenido un efecto implacable. El libertino ofrece lo que la sociedad no permite normalmente a las mujeres: una aventura de placer absoluto, un excitante roce con el peligro. Una mujer suele sentirse agobiada por el papel que se espera de ella. Se supone que debe ser una delicada fuerza civilizadora de la sociedad, y anhelar compromiso y lealtad de por vida. Pero, a menudo su matrimonio y relaciones no le brindan romance ni devoción, sino rutina y una pareja invariablemente distraída. Es por eso que persiste en la fantasía femenina de un hombre capaz de entregarse por completo, un hombre que viva para la mujer, así sea solo un instante.
Para actuar como libertino, el requisito mas obvio es la capacidad de soltarte, de atraer a una mujer al periodo puramente sexual en que pasado y futuro pierden sentido. Debes poder abandonarte al momento. Un beneficio adicional de esta cualidad en que te hace parecer incapaz de controlarte, muestra de debilidad que agrada a una mujer. Al abandonarte a la seducida, le haces creer que solo existes para ella, sensación que refleja una verdad por temporal que sea.
Al libertino jamás le preocupa que una mujer se le resista, ni en realidad ningún otro obstáculo en su camino: un marido, una barrera física. La resistencia no hace otra cosa que espolear su deseo, incitarlo aun más. Picasso cuando sedujo a Francoise Gilot le rogó que se resistiera, necesitaba que se resistiera para aumentar la emoción. En todo caso un obstáculo en tu camino te brinda la oportunidad de demostrar tu valía, tanto como la creatividad que pones en las cosas del amor.
El libertino es una personalidad extrema. Descarado, sarcástico e ingenioso, lo que piensan los demás no le importa. Paradójicamente esto no hace sino volverlo mas seductor. La radicalidad del libertino va aparejada con la sensación de peligro y tabú, e incluso el dejo de crueldad que lo rodea. Peligro y tabu apelan a un lado reprimido de las mujeres, las que supuestamente deben representar una fuerza cultural civilizadora y moralizante.
Entre las cualidades mas seductoras del libertino esta su habilidad para lograr que las mujeres deseen reformarlo, Cuantas no creyeron que dominarían a Marlon Brando!! Cuantas no pensaron ser aquella con la que Picasso pasaría el resto de su vida!! Explota esta tendencia al máximo.
Por ultimo una de los derechos mas preciados del Libertino es su fama y popularidad, el debe informarles a todos sus actos, todos deben saber quien es y que viene con hambre voraz y incontrolable por las mujeres. Nunca restes importancia a tu mala reputación, ni parezcas disculparte por ella. Al contrario: acéptala, auméntala. Son varias las cosas por las que debes ser conocido: tu irresistible encanto para las mujeres, tu incontrolable devoción al placer (lo que te hará parecer débil, pero también una compañía excitante), tu desden por lo convencional, una vena rebelde que hace que parezcas peligroso.

Los Peligros: Como el de la sirena, un riesgo para el libertino procede de los miembros de su mismo sexo, mucho menos indulgentes que las mujeres con sus constantes líos de faldas. En numerosas ocasiones Elvis Presley un libertino que particularmente le gustaban las mujeres ya comprometidas, muchas veces se vio acorralado por maridos o novios furibundos, y se llevo moretones y cortadas. El mayor peligro del libertino no proviene del esposo ofendido en extremo, sino de los hombres inseguros que se sienten amenazados por el Don Juan. Aunque no lo admitan ellos envidian la vida de placer del libertino, y como todo envidioso, atacaran en forma encubierta, a menudo disfrazando de moral sus asedios.

Éxitos!!
Assartist@hotmail.com

sábado, 31 de julio de 2010

ARQUETIPO 1: LA SIRENA




Hoy empezaremos a detallar particularmente cada Arquetipo mostrando sus peculiaridades, identificando a grandes personajes de la historia que con sus determinadas características se le asigna un Arquetipo en particular.

Robert Greene en su libro “El Arte de la Seducción” nos muestra dos tipos de Sirenas, sus Claves de personalidad y los peligros de ser una Sirena.
Comenzaremos por explicar los tipos de las Sirenas, que son La Sirena Espectacular, y la Sirena del Sexo.

La Sirena Espectacular: En el año 48 A.c., Tolomeo XIV de Egipto logro deponer y exiliar a su hermana y esposa, la reina Cleopatra. Resguardo las fronteras del país contra su regreso y empezó a gobernar solo. Ese mismo año, Julio Cesar llego a Alejandría, para cerciorarse de que, pese a las luchas locales, Egipto siguiera siendo fiel a Roma.
Una noche, Cesar hablaba de estrategia con sus generales en el palacio egipcio cuando llego un guardia, para informar que un mercader griego se hallaba en la puerta con un enorme y valioso obsequio para el jefe romano. Cesar autorizo el ingreso y entro el mercader, traía sobre sus hombros un gran tapete enrollado, desato la cuerda del envoltorio y lo tendió con agilidad dejando al descubierto a la joven Cleopatra, oculta dentro y quien semidesnuda, se irguió ante el Cesar y sus huéspedes como Venus que emergía de las olas.
Su intrepidez y teatralidad le asombraron; metida al puerto a escondidas durante la noche con solo un hombre para protegerla, lo arriesgaba todo en un acto audaz.
Pero nadie quedo tan fascinado como Cesar. Según el autor romano Dion Casio “Cleopatra estaba en la plenitud de su esplendor. Tenía una voz deliciosa, que no podía menos que hechizar a quienes la oían. El encanto de su persona y sus palabras era tal que atrajo a sus redes al más frío y determinado de los misóginos. Cesar quedo encantado tan pronto como la vio y ella abrió la boca para hablar”. Cleopatra se convirtió en su amante esa misma noche. Julio Cesar tenía muchas amantes pero jamás se había preparado para Cleopatra, lo hacia hablar de mas ansiadas fantasías, y a la noche siguiente lo recibiría ataviada como la diosa Isis, rodeada de la opulencia de su corte.
La vida de Cesar con ella era un reto perenne, tan desafiante como la guerra; porque en cuanto creía tenerla asegurada, ella se distanciaba o enojaba, y el debía buscar el modo de recuperar su favor.
Asesinado Julio Cesar en 44 A.C. le sucedió un triunvirato, uno de cuyos miembros era Marco Antonio, valiente soldado amante del placer y el espectáculo, y quien se tenía por una suerte de Dionisio romano. Años después mientras él estaba en Siria, Cleopatra lo invito a unirse con ella en la ciudad egipcia de Tarso. Ahí tras hacerse esperar, su aparición fue tan sorprendente como ante el Cesar. Cleopatra iba sentada en cubierta donde lo remeros bogaban al compás de música etérea, rodeada y abanicada por cupido y caracterizada como la diosa Afrodita, cuyo nombre la multitud coreaba con entusiasmo.
De Cleopatra aprendemos que lo que hace a una sirena no es la belleza, sino la vena teatral, lo que permite a una mujer encarnar las fantasías de un hombre. Por mas hermosa que sea, una mujer termina por aburrir a un hombre; él ansia otros placeres, y aventura. Pero todo lo que una mujer necesita para impedirlo es crear la ilusión de que ofrece justo esa variedad y aventura. Un hombre es fácil de engañar con apariencias; tiene debilidad por lo visual. Si tu creas la presencia física de una sirena (una intensa tentación sexual combinada con una actitud teatral y majestuosa) él quedara atrapado. No podrá aburrirse contigo así que no podrá dejarte. Mantén la diversión, y nunca le permitas ver quien eres en realidad. Te seguirá hasta ahogarse.

La Sirena del Sexo: Norma Jean Mortensen, la futura Marilyn Monroe, paso parte de su infancia en orfanatos de los Ángeles. Dedicaba sus días a tareas domesticas, no a jugar. En la escuela se aislaba, rara vez sonreía y soñaba mucho. Un día, cuando tenia trece años, al vestirse para ir a la escuela se dio cuenta de que la blusa blanca que le habían dado en el orfanatorio estaba rota, así que tuvo que pedir prestado un suéter a una compañera mas joven. El suéter era varias tallas menores que la suya. Ese día pareció de repente que los hombres la rodeaban dondequiera que iba (estaba muy desarrollada para su edad). Escribió en su diario “Miraban mi suéter como si fuera una mina de oro”.
La revelación fue simple pero sorprendente. Antes ignorada y hasta ridiculizada por los demás alumnos, ella descubrió una forma de obtener atención, y quizás también poder porque era extremadamente ambiciosa. Empezó a sonreír más, a maquillarse, a vestirse de otra manera. Y pronto advirtió algo igualmente asombroso: sin que tuviera que decir ni hacer nada, los muchachos se enamoraban de ella.
A Marilyn Monroe le encantaba el efecto que su cuerpo podía tener en la libido masculina. Afinaba su presencia física como un instrumento, con lo que terminaba por exudar sexo y conseguir una apariencia glamorosa y exuberante. Lo que diferenciaba a Marilyn del resto de las mujeres era su crianza al vivir en un orfanato ella necesitaba algo: afecto. Su mayor necesidad era sentirse amada y deseada, lo que la hacia parecer constantemente vulnerable, como una niña ansiosa de protección.
La sirena del sexo tiene un efecto más urgente e inmediato que la sirena espectacular. Encarnación del sexo y el deseo, no se molesta en apelar a sentidos ajenos, o en crear intensidad teatral, da la impresión de vivir para el placer y estar siempre disponible. Lo que diferencia a la sirena del sexo de la cortesana o prostituta es su toque de inocencia o vulnerabilidad. Esta mezcla es perversamente satisfactoria: concede al hombre la crucial ilusión de ser protector, la figura paterna, pese a que, en realidad, sea la sirena del sexo quien controla la dinámica.
Una mujer no necesariamente tiene que nacer con los atributos de Marilyn Monroe para poder cumplir con el papel de sirena del sexo. La mayoría de los elementos físicos de esta personalidad son inventados; la clave es el aire de colegiala inocente. Mientras que una parte de ella parece proclamar sexo, la otra es tímida e ingenua, como si fuera incapaz de comprender el efecto que ejerce. Su porte, voz y actitud son deliciosamente ambiguos: Ella es al mismo tiempo experimentada y deseosa, y una chiquilla inocente.

Claves de Personalidad: La sirena es la seductora mas antigua de todas. Su prototipo es de Diosa Afrodita (esta en su naturaleza poseer una categoría mítica), pero no creas que es cosa del pasado, o de leyenda e historia: representa la poderosa fantasía masculina de una mujer muy sexual y extraordinariamente segura y tentadora que ofrece interminable placer junto con una pizca de peligro.
La sirena opera sobre las emociones básicas de un hombre, y si desempeña de modo apropiado su papel, puede transformar a un hombre normalmente fuerte y responsable en un niño y esclavo.
Antes que nada, una sirena debe distinguirse sobre las demás mujeres. Ella es rara y mítica por naturaleza, única en su grupo; es también una valiosa presea por arrebatar a otros hombres. El físico brinda las mejores oportunidades en este caso, ya que la sirena es eminentemente un espectáculo por contemplar. Una presencia acentuadamente femenina y sexual, aun al extremo de la caricatura, te diferenciara de inmediato, pues la mayoría de las mujeres carecen de seguridad para proyectar esa imagen.
La sirena debe estimular un deseo generalizado, y la mejor forma de hacerlo es dar una impresión tanto llamativa como tentadora. Esto no depende de un rasgo particular, sino de una combinación de cualidades:
La Voz: evidentemente una cualidad decisiva, como lo indica la leyenda, la voz de la sirena tienen una inmediata presencia animal de increíble poder de provocación. La sirena debe tener una voz insinuante que inspire erotismo, en forma subliminal antes que abierta. La sirena nunca habla rápida ni bruscamente, ni con tono agudo. Su voz es serena y pausada, como si nunca hubiera despertado del todo, o abandonando el lecho.
El cuerpo y el proceso para acicalar: Si la voz tiene que adormecer, el cuerpo y su proceso para acicalar deben deslumbrar. La sirena pretende crear con su ropa el efecto de diosa mágica y sobrenatural. La clave de todo esto es, todo tiene que deslumbrar, pero también debe ser armonioso, para que ningún accesorio llame la atención por si solo. Su presencia debe ser intensa, exuberante, una fantasía vuelta realidad.
El movimiento y el porte: la mas importante arte de la seducción para la sirena china Hsi Shih fue la del movimiento: como desplazarse graciosa y sugestivamente. La sirena se mueve graciosa y pausadamente. Los gestos, movimientos y porte apropiados de una sirena son como su voz: insinúan algo excitante, avivan el deseo sin ser obvios.

Los Peligros: Por ilustrada que sea su época, ninguna mujer puede mantener con soltura la imagen de estar consagrada al placer, por esto la mancha de mujer fácil sigue siempre a la Sirena. A menudo hay peligro en la envidia que causa el arquetipo de la sirena en otras mujeres, gran parte del aborrecimiento de Roma por Cleopatra se origino en el enfado que provocaba a las severas matronas de esa ciudad. La sirena debe prepararse para la vejez y saber que su atractivo físico empieza a declinar, por esto debe prestar temprana atención a las formas mas sicológicas, menos físicas, de la coquetería, que sigan concediéndole poder una vez que su belleza empiece a declinar.

Éxitos!,
Sargeo
Assartist@hotmail.com

miércoles, 21 de julio de 2010

Los Arquetipos de la Seduccion




Hoy vamos a empezar a tratar un tema bien interesante y que muestra a la seducción como un proceso que vas mas allá del sargeo y de andar pidiendo teléfonos en la calle, vamos a empezar a hablar sobre los temas expuestos en el libro de Robert Greene llamado “El Arte de la Seducción”. Este libro nos muestra los nueve arquetipos de la seducción y el ultimo arquetipo mostrado es el Antiseductor que son las formas de pensar y de comportamiento que debes evitar.

Los Arquetipos a tratar son los siguientes:

La Sirena: es la máxima figura de la fantasía masculina, porque brinda una liberación total de las limitaciones de la vida.

El Libertino: es una de las grandes figuras de la femenina, cuando desea a una mujer, por breve que pueda ser ese momento, ira hasta el fin del mundo por ella.

El Amante Ideal: Este arquetipo se sumerge en tus pensamientos, y refleja tu fantasía, es experto en crear la ilusión que necesitas.

El Dandy: Los dandys nos excitan porque son inclasificables, y porque insinúan una libertad que deseamos. Juegan con la masculinidad y la feminidad; inventan su imagen física asombrosa siempre.

El Candido: El candido personifica las añoradas cualidades de la infancia, espontaneidad, sinceridad, sencillez.

La Coqueta: Los coquetos azuzan con una promesa de premio (la esperanza de placer físico, felicidad, fama por asociación, poder) que resulta elusiva, pero que solo provoca que sus objetivos la persigan mas.

El Encantador: El encanto es la seducción sin sexo. Los encantadores son manipuladores consumados que encubren su destreza generando un ambiente de bienestar y placer.

El Carismático: El carisma procede con una cualidad interior (seguridad, energía sexual, determinación, placidez) que la mayoría de la gente no tiene y desea.

La Estrella: La vida diaria es dura casi todos buscamos incesantemente huir de ella en sueños y fantasías. Las estrellas aprovechan esta debilidad, al distinguirse de los demás por su atractivo y característico estilo nos obligan a mirarlas.

El AntiSeductor: Son inseguros, ensimismados, e incapaces de entender la sicología de otra persona, literalmente repelen. Los antiseductores no tienen conciencia de si mismos y jamás reparan en cuando fastidian, imponen, hablan demasiado. Erradica de ti los rasgos antiseductores y reconócelos en otros, tratar con un antiseductor no es placentero ni provechoso.

Robert Greene nos explica en su libro de donde proviene la seducción, nos muestra como hace miles de años el poder se conquistaba mediante la violencia física, y se mantenía con la fuerza bruta. Solo unos cuantos selectos tenían poder, pero en este esquema de cosas nadie sufría mas que las mujeres. No tenían ninguna manera de competir, ningún arma a su disposición con que lograr que un hombre hiciera lo que ellas querían, política, socialmente y aun en el hogar.
Claro que los hombres tenían una debilidad: el deseo sexual. Una mujer siempre podía jugar con ese deseo, pero una vez que el hombre lo obtenía este recuperaba el control. Y si ella negaba el sexo el simplemente podía mirar a otro lado o ejercer la fuerza.
Pero hubo algunas mujeres que tenían tantas ansias de poder que mediante su inteligencia y creatividad inventaron una manera de alterar completamente esta dinámica. Estas mujeres (como Betsabé, del Antiguo Testamento, Helena de Troya, la sirena China Hsi Shi, y la más grande de todas, Cleopatra) inventaron la seducción. Primero atraían a un hombre por medio de una apariencia tentadora, para lo que ideaban su maquillaje, mediante ello simulaban a las diosas, por lo que excitaban la imaginación de un hombre, estimulando así el deseo no solo de sexo, sino también de algo mayor: la posibilidad de poseer una figura de sus fantasías. Una vez que obtenían el interés de sus victimas estas mujeres los hacían dejar el mundo masculino de las guerras y los llevaban a su propio mundo femenino, una esfera de lujo y placer (Por ejemplo Cleopatra indujo a Julio Cesar a viajar por el Nilo). Los hombres se aficionaban a esos placeres sensuales y refinados, estos grandes generales no paraban de pensar en estas Diosas terrenales, hasta que se enamoraban. Pero después, invariablemente, las mujeres se volvían frías e indiferentes, de tal manera que confundían a sus victimas. Justo cuando los hombres querían mas les eran retirados sus placeres. Esto los obligaba a perseguirlos, y a probarlo todo para recuperar los favores que alguna vez habían saboreado, con lo que se volvían débiles y emotivos. Los hombres dueños de la fuerza física y el poder social (como el Rey David, el troyano Paris, Julio Cesar, Marco Antonio, y el rey Fu Chai) se veían convertidos en esclavos de una mujer.

Los hombres no se interesaban tanto de un arte tan frívolo como la seducción, hasta el siglo XVII que ocurrió un gran cambio se empezaron a interesar en la seducción como medio para vencer la resistencia de las jóvenes al sexo.
En el siglo XIX sucedió otro gran cambio: políticos como Napoleón se concebían como seductores a gran escala. Estos hombres dependieron del arte de la oratoria seductora, pero también dominaron las estrategias alguna vez consideradas femeninas: montaje de grandes espectáculos, uso de recursos teatrales, creación de una intensa presencia física. Todo esto, aprendieron, era (y sigue siendo) la esencia del carisma. Seduciendo a las masas, pudiendo acumular inmenso poder sin el uso de la fuerza. En este momento hemos llegado al punto máximo de la seducción. Hoy más que nunca se desalienta la fuerza o la brutalidad de cualquier clase. Todas las áreas de la vida social exigen la habilidad para convencer a la gente sin ofenderla ni presionarla.
Los seductores analizan lo que sucede cuando le gente se enamora, estudian los componentes sicológicos de ese proceso: que espolea la imaginación, que fascina. Por instinto y práctica dominan el arte de hacer que la gente se enamore. Como sabían las grandes seductoras una persona enamorada es emotiva, se rinde más fácil, es manejable y más fácil de engañar.
Los seductores tienen una perspectiva bélica de la vida. Imaginan a cada persona como una especie de castillo amurallado que sitian. La seducción es un proceso de penetración: primero penetran la mente del objetivo, su inicial estación de defensa (entrando en su mente se saca al objetivo de su modo lógico y se lo transporta a un estado favorable para nosotros). Una vez que los seductores han penetrado la mente, logrando con ello que su objetivo fantasee con ellos, es fácil reducir la resistencia y causar la rendición física. Los seductores no improvisan, no dejan nada al azar en este proceso. Como todo buen general, hacen planes y estrategias, con la mira puesta en las particulares debilidades de su blanco.

En el libro que estudiaremos de Robert Greene “El Arte de la Seducción” se ideo para ofrecerte las armas de persuasión y el encanto, a fin de que quienes te rodean pierdan poco a poco su capacidad de resistencia sin saber como ni porque.
Toda seducción tiene dos elementos que debes analizar y comprender: primero, tú mismo y lo que hay de seductor en ti (o sea tus actos y tus pensamientos que te hacen formar tu arquetipo de seducción); y segundo, tu objetivo (mujer a seducir) y las acciones que penetraran sus defensas y producirán su rendición. Ambos lados son igualmente importantes.
Si planeas sin prestar atención a los rasgos de tu carácter que atraen a los demás, se te vera como un seductor mecánico, falso y manipulador. Si te fías de tu personalidad seductora sin prestar atención a la otra persona, cometerás errores terribles y limitaras tu potencial.
Por consiguiente “El Arte de la Seducción” se divide en dos partes, en la primera La Personalidad Seductora, se describen los nueve tipos de seductor, además del Antiseductor. Estudiar estos tipos te permitirá darte cuenta de lo inherentemente seductor en tu personalidad, el factor básico de toda seducción. La segunda parte, El Proceso de la Seducción, incluye las veinticuatro maniobras y estrategias que te enseñaran a crear tu hechizo, vencer la resistencia de la gente, dar agilidad y fuerza a tu seducción e inducir rendición en tu objetivo.
Las ideas y estrategias del Arte de la Seducción se basan en las obras y relaciones históricas de los seductores más exitosos de la historia. Entre esas fuentes se cuentan las memorias de los seductores (Casanova, Errol Flynn, Natalie Barney, Marilyn Monroe); Biografías de (Cleopatra, Josefina Bonaparte, Jhon F. Kennedy, Duke Ellington). Al poner en práctica las lecciones que nos enseña Robert Greene, seguirás la senda de los grandes maestros de este arte.
En los siguientes capítulos estudiaremos uno a uno los Arquetipos, siendo mas detallados en su contenido, y tu lector debes buscar con cual Arquetipo te identificas para poder explotarlo al máximo, generalmente tienes una parte de un Arquetipo y parte de otro (por ejemplo 30% carismático 70% amante ideal; o 40% rebelde y 60% coqueto), muy difícil es que solo seas un prototipo en particular.

Saludos y Exitos!!
Assartist@hotmail.com